Árboles ‘viejos’ del Pirineo, cambios climáticos del pasado o el lindano en Aragón, temas del ciclo de conferencias por el 75 aniversario del IPE en Jaca

El Instituto Pirenaico de Ecología-CSIC ha organizado un nutrido programa de actividades coincidiendo con los últimos meses de celebración del año de su 75 aniversario. Entre otras, un ciclo de conferencias sobre algunas de las principales líneas de trabajo llevadas a cabo por sus investigadores que tendrá lugar a las 20.00 horas en el Salón de Ciento del Ayuntamiento de Jaca.

Las ‘cañerías’ de los árboles influyen en su resistencia al cambio climático

En bosques de todo el mundo, los árboles más grandes y de mayor altura están muriendo como consecuencia del cambio climático, pero hasta ahora se desconocía por qué son más vulnerables a la sequía y las altas temperaturas. Un equipo internacional con participación de investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología, centro perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto que una de las claves está relacionada con el diámetro de los conductos que forman. Los detalles del trabajo aparecen publicados en el último número de la revista PNAS.

¿Cómo se adaptan los bosques españoles a las sequías extremas?

Una investigación liderada por el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) revela que los bosques españoles desarrollan diferentes estrategias de adaptación y resiliencia frente a las sequías extremas. Según el estudio, las especies de árboles de zonas secas y semiáridas del este y sureste ibéricos responden recuperándose más rápido de su impacto, mientras que las especies de zonas templadas y húmedas del norte de España optan por aumentar su resistencia. 

Los árboles viejos del Pirineo, vigías de la contaminación atmosférica

Un reciente estudio llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores señala que los anillos de crecimiento de los árboles centenarios de la Península Ibérica podrían registrar el incremento de emisiones atmosféricas por el desarrollo industrial, así como las erupciones volcánicas pasadas, entre otros cambios químicos de la atmósfera. Particularmente, los árboles viejos refugiados en la alta montaña de áreas remotas menos explotadas, como los bosques subalpinos de pino negro (Pinus uncinata) de los Parques Nacionales de Ordesa y Monte Perdido y Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.