Las ‘cañerías’ de los árboles influyen en su resistencia al cambio climático

En bosques de todo el mundo, los árboles más grandes y de mayor altura están muriendo como consecuencia del cambio climático, pero hasta ahora se desconocía por qué son más vulnerables a la sequía y las altas temperaturas. Un equipo internacional con participación de investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología, centro perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto que una de las claves está relacionada con el diámetro de los conductos que forman. Los detalles del trabajo aparecen publicados en el último número de la revista PNAS.

Charla: Jamie Hannaford ‘From drought research to decision-making: experiences from the UK and beyond’

El investigador británico Jamie Hannaford, del Natural Environmental Research Council UK, participará en el ciclo “Las Charlas del IPE” con una ponencia titulada “From drought research to decision-making: experiences from the UK and beyond”. Será este jueves, 7 de junio, a las 12:00 horas, en la Sala de Reuniones del IPE de Zaragoza.

La respuesta del pino resinero al cambio climático varía según su origen genético y geográfico

El pino resinero, una de las especies centrales en los planes de producción forestal de Europa, se adapta de distinta manera a los eventos de sequía extrema según su procedencia genética y región geográfica. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado un estudio liderado por investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología de Zaragoza y la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. El trabajo revela, asimismo, que las estrategias de resiliencia al cambio climático de esta especie dependen de la disponibilidad hídrica y la temperatura al comienzo de la estación de crecimiento.  

¿Cómo se adaptan los bosques españoles a las sequías extremas?

Una investigación liderada por el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC) revela que los bosques españoles desarrollan diferentes estrategias de adaptación y resiliencia frente a las sequías extremas. Según el estudio, las especies de árboles de zonas secas y semiáridas del este y sureste ibéricos responden recuperándose más rápido de su impacto, mientras que las especies de zonas templadas y húmedas del norte de España optan por aumentar su resistencia.